O más bien Negocio en directo. En los últimos meses estoy pudiendo observar cómo, tristemente, muchas salas supuestamente de Música en Vivo se convierten en meras salas de alquiler. Algunas ya nacen con ese concepto y otras han “evolucionado” hacia él.
Si ya de por sí las condiciones impuestas por parte de la mayoría de salas eran (y son) abusivas para el artista, en mi opinión esto ya es el colmo. La sala quiere que el artista le pague por tocar y claro, el pobre músico ya que se deja un dineral por tocar en directo quiere que su gente vaya a verle, con lo cual le llena la sala en la medida de lo posible. Aclaro que, en la mayoría de casos, el artista no se lleva ningún porcentaje de las consumiciones sino que él decide lo que pone de entrada puesto que eso será lo que va a cobrar. Además hay otra traba a añadir en algunas salas, pero una traba lógica, además de cobrar el alquiler te piden una maqueta para saber si el estilo sigue cierta coherencia con la programación del local.
En Madrid se pueden contar con los dedos de una mano las salas que cuenten con público propio. Toca el grupo, el público lo lleva el grupo y el alquiler lo paga el grupo, así da gusto. Esto contribuye al empobrecimiento musical. Por una simple regla de tres: un grupo puede ser de penosa calidad pero si tiene millones de amigos podrá permitirse tocar habitualmente donde quiera y los dueños de la sala estarán contentos porque les llena el local de 22h. a 00h. Ah y, por favor, a las 00h. el escenario despejado que abrimos como disco-pub, es decir que el artista le llena la sala esas “horas muertas” en las que la gente se acaba de arreglar y está cenando.
Por último y dedicado a toda esa gente que piensa que por tocar en un grupo ya te haces de oro, sí aún quedan ilusos utópicos voy a dar un par de datos: aproximadamente la media de alquiler a pagar en una sala en Madrid está entre los 200€ y 300€. Aproximadamente un mes de local de ensayo en Madrid, de unos 12m2 ó 14m2 (compartido al menos con otro grupo por supuesto) muy muy difícilmente baja de 200€ por grupo. Por tanto, si el grupo quiere aunque sea cubrir estas dos cifras, se gasta 250€ en alquilar la sala y 200€ en un mes de local, son 450€ que tiene que sacar de las entradas de la actuación. Poniendo el precio de la entrada a 5€ sin consumición (aproximadamente ese es el umbral psicológico dentro del cual la gente puede aceptar ir a verle) tiene que meter a 90 personas como mínimo en una actuación de frecuencia mensual. Por mi corta experiencia puedo afirmar que, a no ser que sea el Rey del Myspace, Facebook, Tuenti y demás redes sociales, puede olvidarse de un público de 90 personas cada mes.
Ya seguiré con este tema otro día, que tiene miga.
No olviden que:
Esta noche, en concierto: PagaTuAlquiler + EstoSíQueEsAmorAlArte a las 22:00h.